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Cuando quieres dejar tu adicción al refresco, el agua mineral pareciera el reemplazo perfecto, ¿o no? No tiene azúcar, no tiene calorías y te hidrata, pero también hay rumores de que puede descalcificar huesos y dientes, además de provocar acidez estomacal. ¡Hora de desmentir mitos!

El agua mineral que todas conocemos y amamos no es más que agua simple a la que se le inyectó dióxido de carbono a presión. Para darle ese saborcito mineral se le añaden algunas sales. También se puede extraer de manera natural de mantos acuíferos u otras fuentes subterráneas de agua. Vamos bien, ¿no crees? El agua mineral te hidratará tanto como la simple, con el plus del saborcito mineral y las burbujas si eres de las que les cuesta tolerar la falta de sabor.

Ahora, para rebatir los rumores: si el agua mineral no es más que agua con burbujas carbonatadas y un poco de sales, ¿descalcifica huesos y dientes? La respuesta es no realmente. Estudios demuestran que es 100 veces menos erosiva que otras bebidas carbonatadas, como refrescos e inclusive el agua quina (creerías que es agua mineral, pero sí le agregan azúcar y mucho sodio). Ello debido a que estas últimas contienen jugos, saborizantes, cafeína y otras sustancias ácidas que son corrosivas, sean o no “sin azúcar”.

Por lo mismo, el agua mineral no podría ser causante de indigestión y acidez estomacal. Es más, desde hace mucho tiempo es utilizado para tratar estas molestias estomacales e inclusive se ha visto que podría ayudarte a combatir el estreñimiento. Esto último aún no se sabe bien si es por las burbujas o los minerales, o simplemente por el hecho que hidrata igual que el agua y siempre se recomienda aumentar el consumo de fibra e hidratarse para tratarlo.

También se ha visto que el agua carbonatada podría beneficiar a la pérdida de peso y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por una parte, promueve la sensación de saciedad, lo cual reduce la cantidad de comida que consumes. Por otra parte, en un estudio en 18 mujeres se observó que un consumo constante disminuye el colesterol LDL (el “malo”) y la glucosa en sangre, a la vez que aumenta el colesterol HDL (el “bueno”).

En conclusión, ¿es malo tomar agua mineral? ¡Absolutamente no! El agua mineral convencional y sin sabor tiene muchos beneficios para tu salud.