Si hay un crush nostálgico que jamás vamos a superar, es el de Leonardo DiCaprio cuando conquistó nuestros corazones en Titanic y Romeo+Juliet. Porque ese Leo joven representa todo lo que queremos en un novio: caballeroso, tierno, valiente y guapo. Y no es que Leo ya haya perdido su encanto, sólo que su estilo boyish es algo icónico de esa época y desde entonces hemos soñado con ese estereotipo.