Los mexicanos pueden disfrutar gratuitamente la Exposición Vaticano: de San Pedro a Francisco, gracias al patrocinio de Banorte, que absorbió el costo de las admisiones.

Cinco veces llegó Juan Pablo II a México y esas mismas veces se le cantó. La gente salía a las calles, custodiaba sus recorridos desde aceras, balcones, ventanas y azoteas y entonaba: “Juan Pablo, hermano, ya eres mexicano”, “Juan Pablo II, te quiere todo el mundo”.

1979, 1990, 1993, 1999 y 2002. En esos años, la devoción siempre fue igual. El polaco Karol Wojtyla, quien luego asumiría el nombre de Juan se lo había ganado. En su primera visita al País, el “Papa Viajero” dejó una frase para la historia: “México siempre fiel”.

Y por eso, las piezas dedicadas a este pontífice en la exposición Vaticano: de San Pedro a Francisco, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, son las más entrañables para los mexicanos, como se atestiguó en un recorrido especial de Banorte, ocurrido la noche de este lunes.

En esta velada, las cámaras se dispararon frente a las Monedas del Papa Juan Pablo II, que le pertenecieron entre 1978 hasta 2005 (año del fallecimiento del clérigo), y ante la Mitra de Juan Pablo II, una lámina de plata de 1980 procedente de la Sacristía Pontificia de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Las Monedas del Papa Juan Pablo II, las cuáles le pertenecieron entre 1978 hasta 2005.

En las salas del recinto del Centro de la Ciudad de México se exhiben objetos que simbolizan el acercamiento entre El Vaticano y México, relación que desde 1992 es considerada oficialmente diplomática.

Desde junio de este año, cuando el presidente Enrique Peña Nieto la inauguró la muestra, 100 mil visitantes han contemplado las más de 180 piezas que componen este recorrido histórico que va desde los primeros mártires y papas, hasta el actual, de nombre Francisco.

La exhibición, que es abierta al público gracias a que Banorte patrocinó las admisiones generales, arranca con las travesías y martirios de Pedro y Pablo en Roma. Aquí se muestran bajorrelieves, grabados y monedas.

Luego se avanza en la historia a los primeros papados y, con piezas traídas desde el Vaticano, y muchas otras de colecciones nacionales, como óleos sobre telas, bustos y relicarios.

Desde los Museos Vaticanos, por ejemplo, se trajo un óleo sobre tela de Francesco Trevisani titulado San Felipe bautiza al eunuco de la Reina Candace; o la Sor Juana Inés de la Cruz, elaborada por Juan de Miranda en 1714 bajo la misma técnica.

2 mil años de historia, desde los tiempos romanos y el Circo de Nerón, desde la construcción de la Basílica Vaticana hasta la actualidad, y creaciones de Guido Reni, Guercino y Marcello Venusti, entre otros artistas, pueden ser contemplados en el Antiguo Colegio de San Ildefonso hasta el 28 de octubre.