En el rush de agregar cada vez más iniciales al grupo LGBT y la apertura a las diferentes orientaciones sexuales, la grisexualidad es una tendencia con la que cada vez más gente se siente identificada.

El término utiliza la palabra “gris” con la intención de expresar que se trata de un punto medio entre el blanco y el negro, entre la sexualidad y la asexualidad; es decir, se refiere a las personas que pueden sentir atracción sexual por otra, pero en contadas ocasiones y sólo bajo determinadas circunstancias.

Su preferencia sexual no importa, puede tratarse de personas gris-heterosexuales, gris-homosexuales e, incluso, pansexuales; sin embargo, se caracterizan por tener un deseo erótico mucho más bajo que el resto de la gente, tanto, que muchas veces no es suficiente para concentrar un encuentro sexual.

Un cineminuto, producido por 60 Seconds Docs, comparte el testimonio de Jared, un joven de 25 años, quien dice a cámara “me defino como una persona gay, pero más allá de esto, me defino como grisexual”, y continúa “la experiencia con la otra persona es prácticamente la misma. Disfruto besarlo, abrazarlo, pero no siento la necesidad de tener sexo con él, así que si se deja la ropa interior puesta soy feliz”.