Si quieres vacacionar de una forma más auténtica fuera de los grandes hoteles all-inclusive de la Riviera Maya, entonces no te pierdas del ambiente cosmopolita que Tulum te ofrece, y vívelo como local.

Si no te quieres perder de toda la magia de Tulum, de su cristalino mar y de su ambiente cosmopolita comprometido con el medio ambiente, vive como local. AirB&B te ofrece experiencias inolvidables: puedes hospedarte en la casa de la mejor cocinera de comida oaxaqueña (sopa de piedra incluida), incluso puedes tomar sus clases de cocina, tú eliges el menú.

Si eres de espíritu aventurero, Orlando y Margarita pueden hospedarte en una pickup adaptada como habitación junto a la biosfera de Sian Ka’an.

Sian-ka’an

Si sientes que es un espacio reducido, cerca de ahí puedes optar por una cabaña sustentable en medio de la selva, Blas y Ana dejaron todo en sus países para construir su sueño en este paraíso y contribuir a conservarlo invitándote a disfrutarlo del modo más natural posible.

John y Anahïs, ambos belgas, te podrán dar un recorrido súper completo por las ruinas mayas o explorar el lado más profundo de los cenotes. Sus villas están en Holistika, y tienen clases de yoga a diario y casi tres hectáreas de selva para recorrer y empezar tu día de forma muy zen.

Chamikos

Batey es el bar de un amable y conversador italiano en donde se reúne toda la comunidad que hace de este lugar toda una torre de Babel: música en vivo, ambiente relajado y los mejores mojitos tamaño jumbo, preparados con jugo de caña en vez de azúcar, te esperan. También hay mexicanos comprometidos con el país: Juan Pablo, cofundador del movimiento slow food en Tulum, ayuda a conectar comunidades mayas con grandes negocios para que consuman sus productos a precios justo, ideó un sistema para recolectar la basura de restaurantes y hoteles sin contaminar y un comedor para comunidades vulnerables.

Muyil

Redescubre esta joya del Caribe viviéndola junto con los locales: visita con ellos sus lugares favoritos, conoce sus pasiones, entra a sus casas y siéntate a la mesa a conversar con ellos.

Por: Desiree Recinas