Getty Images

Las tres veces que Kate Middleton se ha convertido en madre, el mundo quedó fascinado al ver lo perfecta y radiante que lucía con su recién nacido en brazos. La duquesa de Cambridge lució perfecta con vestidos holgados, tacones, maquillaje sutil y en general sin una sola muestra de haber pasado algún dolor o molestia.

Getty Images

Lee: Todo sobre la enfermedad que Kate Middleton sufrió por su embarazo

El contraste con cualquier otra mujer en esa situación es más que evidente, y hoy Keira Knightley trajo de vuelta el tema a la opinión pública a través del ensayo “El sexo débil”, incluido en el libro The Pink Protest.

“Miramos la pantalla del televisor. Ella (Kate) estaba fuera del hospital siete horas después con la cara maquillada y tacones altos. La cara que el mundo quiere ver. Esconde. Oculta nuestro dolor, nuestros cuerpos divididos, nuestros senos goteando, nuestras hormonas enloquecidas. Luces hermosa. Luces elegante, no muestras tu campo de batalla, Kate. Siete horas después de tu lucha con la vida y la muerte, siete horas después de que tu cuerpo se abre, y la vida sangrienta y grita sale. No lo muestres. No lo digas. Quédate allí con tu hijo y te disparará un grupo de fotógrafos”.

Las siete horas a las que se refiera la actriz son las que pasaron desde el nacimiento de Louis (el 23 de abril) hasta que ambos salieron del hospital. Es el menor tiempo que permaneció hospitalizada, pues George nació por la tarde y pasaron ahí la noche; con Charlotte salió a las 10 horas. Hay que aclarar que en Reino Unido, la legislación permite a las madres salir pronto si el parto es natural y no hay complicaciones.

Getty Images

Lee: ¿Sabías que Kate Middleton tiene una enorme cicatriz en la cabeza?

La crítica de Keira es devastadora, sin embargo es genuina porque ella narra el proceso del parto de su hija Edie, quien nació un día antes que la princesita Charlotte. En la víspera del parto, Keira recuerda haber sentido cuando se le rompió la fuente durante un paseo en Londres así como el fluido corriendo hacia sus zapatos favoritos, y detalla que terminaron “con costras y pegajosos” por el líquido amniótico. Y en el día del nacimiento de su hija rememora: “la sangre empapando almohadillas sanitarias”, haberse expuesto a los hombres en la habitación, “la sangre corría por mis muslos”.

Getty Images

De esta forma, la actriz hace esta reflexión más cercana a tantas mujeres en el mundo en el libro mencionado, que acaba de salir a la venta y en el que participan otras activistas y mujeres feministas de alto perfil como Emma Watson. ¿Estás de acuerdo con lo que dice Keira?