Getty Images

En su nuevo libro, Lessons: My Path to a Meaningful Life, la ex ángel de Victoria’s Secret contó los momentos más duros que pasado en su vida.

“Las cosas pueden verse perfectas en el exterior, pero no tienes idea de lo que realmente está sucediendo”, dijo en una entrevista reveladora a People la semana pasada. “Sentí que tal vez era el momento de compartir algunas de mis vulnerabilidades, y me hizo darme cuenta de todo lo que he vivido, hechos que la verdad nunca cambiaría, porque creo que soy quien soy debido a esas experiencias”.

Lee: El talento que no conocíamos de Gisele Bündchen

Giselle es hija de Valdir Bündchen, profesor y Vânia Nonnenmacher, cajera de banco. Tiene cinco hermanas: Raquel, Graziela, Gabriela, Rafaela y Patricia, quien es su gemela. Ella era la de en medio, así es que pasó su infancia sintiéndose “no muy especial” hasta que fue descubierta por un agente de modelaje en un centro comercial en São Paulo a los 14 años.

Tuvo un comienzo difícil en la industria, pues le dijeron que su nariz era demasiado grande y sus ojos son demasiado pequeños, además le dejaron en claro que nunca estaría en ninguna portada de una revista. Sin embargo, Bündchen logró su éxito 1997, cuando caminó en topless en el desfile de Alexander McQueen y apareció en la portada de Vogue al año siguiente. Bündchen no nada más se hizo conocida en la industria de la moda como “las bubis de Brasil”, sino que en 2000 logró un contrato récord de $25 millones con Victoria’s Secret y comenzó a salir con Leonardo DiCaprio, convirtiéndola en la celebridad del momento.

No obstante, como ella misma lo dijo, parecía que todo iba perfecto, pero este éxito desmesurado y esta vida tan acelerada, le empezó a provocar ataques de ansiedad.

Lee: El snack favorito y saludable de Gisele Bündchen y su familia

Su primer ataque de pánico fue durante un vuelo turbulento en un avión pequeño en 2003. Después desarrolló un temor a los túneles, ascensores y otros espacios cerrados. “Tuve una posición maravillosa en mi carrera, era muy cercana a mi familia, y siempre me consideré una persona positiva, así que realmente me estaba castigando. Como, ‘¿Por qué debería sentir esto?’ Sentí que no podía sentirme mal “, dice. “Pero me sentí impotente. Tu mundo se vuelve cada vez más pequeño y no puedes respirar, que es la peor sensación que he tenido”.

Cuando los ataques de pánico comenzaron a “atacarla”, incluso en su propia casa, la modelo comenzó a contemplar el suicidio. “De hecho, tuve la sensación de que si salía de mi balcón, esto terminaría, y nunca más tendría que preocuparme por la sensación de que mi mundo se estaba cerrando”.

Después de ver a un especialista que le recetó Xanax, decidió que no quería depender de una medicina. “La idea de ser dependiente de algo se sentía, en mi opinión, incluso peor, porque yo estaba como, ‘¿Qué pasa si pierdo esa (píldora)? ¿Y qué? ¿Voy a morir?’ Lo único que sabía era que necesitaba ayuda”.

Lee: Gisele Bündchen nos abre las puertas de su casa

Con el consejo de los médicos, Bündchen hizo una revisión total de su estilo de vida.

“Había estado fumando, bebiendo alcohol y tomando tres frappucinos de mocha todos los días, así es que no lo pensé y abandoné todo en un día”, aseguró Gisele, quien también disminuyó el azúcar y recurrió al yoga y la meditación para combatir su estrés. “Pensé, que si esto de alguna manera causaba este dolor en mi vida, tenía que desaparecer”.

Después de eso, ella decidió que era hora de repensar sus relaciones también. Por lo que se separó de DiCaprio en 2005.

“Todos los que se cruzan en nuestro camino son maestros, entran en nuestras vidas para mostrarnos algo sobre nosotros mismos .Y creo que eso es lo que era. ¿Qué es bueno y que es malo? Lo honro por lo que era”.