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Este sábado, Pippa Middleton y James Matthews protagonizaron una de las bodas más esperadas del año y una de cosas que más expectativas creaba era la gran aparición de Meghan Markle entre los invitados.

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Aunque estaba contemplado que la protagonista de Suits no asistiría a la ceremonia religiosa en la iglesia de St. Marks, el mundo y cientos de medios internacionales esperaban poder ver llegar a Markle a la fiesta que tomó lugar en la residencia de los Middleton. 

Sin embargo, corrimos con poca suerte pues, la única fotografía que pudimos ver de la actriz fue mientras llegaba al evento al lado del príncipe Harry, y casi no se ve.

Además, fuentes cercanas a la familia aseguraron que el príncipe y la actriz no se sentaron juntos pues, una de las reglas de Middleton a la hora de hacer las mesas, fue separar a las parejas para que todos los invitados pudieran conocerse mejor. Según The Telegraph, aseguran que Markle llegó a la boda con un vestido marrón descubierto de la espalda.