Hace unos meses, las redes sociales se encendieron cuando Bugaboo –famosa marca holandesa de carriolas– subió a sus redes sociales una controvertida foto de una mamá runner: la modelo holandesa Ymre Stiekema vistiendo algo parecido a un traje de baño al tiempo que empujaba su carriola.

mamá runner

Primero llovieron las críticas de mujeres indignadas diciendo que lejos de ser inspiracional la foto de esa mujer con 0% de grasa era una burla, que ninguna mamá recién parida tiene ese cuerpo, ni sale a correr con ese atuendo. Luego contrarrestaron algunos defensores argumentando que Ymre es mamá de una niña de 2 años (de hecho es quien sale en la foto) y que además, la modelo de 24 años es una auténtica runner.

Aclarada la autenticidad de la protagonista de la foto (lo único que no se clarificó fue si Ymre sale a correr vestida así por las calles de Tolbert, su pueblo en la campiña holandesa) creo que lo único que le podemos reclamar a Bogaboo es no haber tenido la sensibilidad para entender a su clienta (aunque al ejercicio de marketing fue perfecto pues el resultado es que todos estamos hablando de ello).

Ymre Stiekema  Mama runner

Las mujeres que acabamos de tener un hijo somos especialmente vulnerables. Aun meses después de haber parido nos asaltan las dudas sobre si podremos encontrar el equilibrio entre la maternidad y el trabajo, si podremos recuperar algún día nuestra vida de pareja, y nuestro cuerpo.

Yo no me siento ofendida por la foto de Ymre. Entiendo que tengo muchos más años que ella y nunca he sido ni seré así de delgada. Pero sí soy mamá de una niña de dos años y correr ha sido mi método no sólo para recuperar la forma sino para hacerme un espacio para mí misma, para pensar y salirme de la rutina que implica la  maternidad, el trabajo, la vida de pareja. Me he dado cuenta que si no corriera no tendría tiempo para mí persona así que más que un ejercicio para mí es un lujo.

Ahora, correr con mi hija (lo hago con una carriola Bob Gear Revolution Pro) ha sido por un lado muy práctico, pues me ha permitido entrenar esos días complicados que no tendría con quien dejarla y, por el otro, una experiencia maravillosa pues me ha permitido compartir con mi hija mi pasión. Claro, la mayor parte del tiempo ella va dormida arrullada pero el traqueteo de los adoquines de Chapultepec pero cuando está despierta me aseguro de detenerme a que vea a las ardillas y sin duda ha de ser delicioso que te vaya pegando el aire mientras alguien más te lleva como en carroza.

Esta foto es terminando el medio maratón del año pasado. Corrí con ella los últimos kilómetros y fue super gratificante cruzar la meta con ella.

mamá runner carriola bob gear
Terminando el medio maratón del año pasado con mi hija, ilana

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