Es un hecho, después de los 30 a 40 años nuestro cuerpo ya no es el mismo. Cuando nos miramos en el espejo notamos las primeras señales del paso del tiempo, pues la piel pierde elasticidad y se vuelve flácida. Pero que sea normal no quiere decir que no podamos hacer algo para vernos más jóvenes.

Quizá ya te surgió la idea de someterte a un procedimiento para mejorar tu aspecto y lucir una silueta espectacular, sin embargo, el miedo al bisturí te ha hecho abandonar ese deseo. Pero, si supieras de una opción que no requieren intervención quirúrgica, ¿te animarías?

 

La doctora Tania Fernández, dermatóloga con 10 años de experiencia, trabaja con un equipo médico de última generación, BTL Exilis Ultra, que une por primera vez radiofrecuencia monopolar, ultrasonido y enfriamiento inteligente.

Si te ha interesado esta idea, te contamos que los principales beneficios son la reducción de los depósitos de grasa, disminuye la flacidez o las líneas de expresión, estimula producción de colágeno, recupera elasticidad de la piel y elimina la celulitis.

Además, permite tratar zonas de difícil retracción cutánea como abdomen, espalda, cuello, ovalo facial, brazos y cara interna de los muslos. Lo mejor de todo es que al salir de una sesión de Exilis los resultados de rejuvenecimiento son evidentes en la piel, lucirá más brillante, suave e iluminada.

 

 

 

El tratamiento es rápido sin necesidad de anestesia, la sensación que produce es de un masaje con piedras calientes. El número de sesiones varía según las necesidades u objetivo de cada paciente, pero aproximadamente se emplean tres para tratar cara y de cuatro a seis para el cuerpo, con intervalos de una semana entre cada procedimiento.

También es una opción para personas que después de someterse a dietas y rutinas de ejercicio, no han podido eliminar de forma efectiva la grasa acumulada de ciertas zonas, incluso como complemento previo o posterior a una liposucción.

Si ya lo decidiste, tu sueño de rejuvenecimiento está al alcance con BTL Exilis Ultra en la Clínica Dioderm.