Si tú, como yo, vives en una ciudad donde la temperatura es estable, podrás entender los estragos que los climas repentinos extremadamente fríos y calientes pueden ocasionar en la piel. Cuando la temperatura es muy baja, la piel tiende a resecarse bastante y por ello es básico prestar atención a los siguientes tips:

1.- Hidrátate. No solo importa aplicar cremas sino refrescar e hidratar a la piel desde el interior.

2.- Cuando hace frío la piel comienza a cuartearse e irritarse por ello no dudes en cargar con agua termal que calme, nutre e hidrate tu tez al máximo.

¿El Agua Termal es parte de tu rutina de cuidado? ☺️ Cuéntanos cuál es tu momento favorito para aplicarla sobre tu piel sensible.💕 #AvèneAmaTuPiel

A post shared by Avène México (@avenemexico) on

3.- Incluye una crema y un suero en tu rutina de belleza que otorguen un boost de energía, glow y nutrición a tu cara.

Lee: ¡Adiós filtros! te decimos cómo conseguir una piel glowy

4.- Una o dos veces por semana dale un apapacho a tu piel y aplica una mascarilla en cara y contorno de ojos.

5.- Si tus labios están resecos opta por incluir en tu bolsa un bálsamo que hidrate o crea un exfoliante en casa a base de miel de abeja y azúcar que puedas aplicar una vez a la semana.

Lee: 10 Bálsamos de labios para combatir la resequedad

6.- No te olvides de tus manos, ellas también requieren cuidados. Ten siempre a la mano un aceite y una crema que evite la piel acartonada.

Lee: ¿Por qué es importante usar crema de manos?

7.- Si tienes un evento en puerta, apuesta por las ampolletas. Éstas trabajarán de manera localizada para que tu piel obtenga un efecto glowy en poco tiempo.

8.- Agenda una cita para hacerte un facial y una limpieza para lucir una piel envidiable.

9.- Recuerda que aunque haga frío y no haya sol, la resolana siempre está presente. No olvides aplicar bloqueador solar a diario para proteger tu tez y de esa manera postergar los primeros signos de edad.

Lee: Las razones por las que podrías estar teniendo imperfecciones en la piel

10.- Duerme 8 horas al día como mínimo para que tu piel y tu mirada no luzca cansada y apagada.