La Dra. Marimar Guerra, experta de la clínica Medae de medicina genómica, nos cuenta cuáles son las costumbres que te suman años, incrementan las líneas de expresión y apagan la piel.

NO DESCANSAR LO SUFICIENTE
Dormir poco o mal cada noche marcará tus ojeras, hará más flácida la cara, serás más propensa a granitos e imperfecciones y perderás luminosidad.

OLVIDARTE DEL EJERCICIO
La vida sedentaria. Moverte mejora la circulación sanguínea y linfática. Mientras más circule la sangre, mejor color y tonicidad tendrá la dermis, además de evitar las venas varicosas.

COMER MAL
La dieta rica en grasas saturadas e hipercalóricas afecta a la superficie, empeorando sobre todo el acné, la dermatitis seborreica y, por mecanismos inflamatorios, la psoriasis.

FUMAR
Es el vicio que más perjudica la rostro; los estudios realizados hasta el momento revelan que las mujeres fumadoras tienen un riesgo casi tres veces mayor de presentar arrugas que aquellas que no lo hacen. Se sabe además que debido a factores hormonales, los efectos del tabaco afectan más a las mujeres que a los hombres. La tez no presenta el color rosado característico de un cutis sano. 

SALIR MUCHO DE FIESTA
Beber grandes cantidades de alcohol todos los fines de semana es un hábito que hace que parezcas mucho mayor de lo que eres realmente. Afecta a las fibras de colágeno y las consecuencias son claras: cara contraída, demacrada y arrugada. Los tomadores jóvenes pueden presentar muchos brotes de acné y los mayores son propensos a desarrollar un daño hepático con el que la piel se torna opaca, pálida y amarillenta.

Conoce los tratamientos especializados para rejuvenecer el rostro en Medae.

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