Cuando buscamos un efecto vinyl en los labios siempre acudimos a un infalible: el lipstick líquido. Desde el 2012 Vernis a Lévres de YSL Beauty se ha convertido en el go-to de todas las beauty junkies, gracias a su efecto glossy y pigmentación espectacular (¿rojo fuego? ¡sí, por favor!). 

Ahora, la marca de belleza revoluciona este clásico con una fórmula que da volumen, poder y color… mucho color. Lo que nos gusta del nuevo integrante de YSL, que vimos en acción en el backstage de las pasarelas, incluye tres tonos primarios: magenta, azul y amarillo. 

No sabemos si somos lo suficiente atrevidas para ir a al oficina con lipstick amarillo, pero lo cool es que puedes mezclarlo con los tonos más clásicos e ir modificando la base, algo así como amplificar tu colección de lipsticks con sólo incluir 3 nuevos.

La icónica colección es un must para maquillistas, principiantes, clásicas y valientes. Podrás encontrarla en counters de YSL.