Si eres de las que deja el lipstick embarrado en los vasos o al final del día parece que no te maquillaste, te presentamos una rutina infalible para que tu color de labios se vuelva de larga duración. 

PASO 1

Exfolia – No hay nada peor que unos labios partidos y resecos, literalmente se ‘chupan’ el color y te dejan con un stain en vez de lipstick intenso. Usa un exfoliante de azúcar como el de Lush o MAC y talla gentilmente los labios con un cepillo de dientes. Enjuaga con agua tibia o pasa un trapo húmedo. 

PASO 2

APLICA CORRECTOR – Es como si te pusieras un primer. Agrega una capa delgada de base o corrector sobre los labios y con tus dedos difumina para quitar el exceso. Aplica un capa de lipstick y pasa un kleenex, luego agrega la segunda.

PASO 3

SELLA – Sella con un lipstick líquido del mismo tono, nosotras recomendamos los de Stila, Smashbox y Marc Jacobs porque duran años. Si buscas que no se resequen para nada, Kat Von D tiene muy buenas opciones. Finaliza con una capa de polvo traslúcido que lo dejará mate y lo fijará por horas.